Milonga de los orientales
Las relaciones entre orientales (uruguayos) y argentinos (¿o debería decir "porteños"?) han sido notables desde el inicio del trayecto hacia nuestra constitución como entidades políticas. Cíclicamente oscilamos entre una identidad común de base y el prurito narcisístico diferenciador.
Hasta la jornada histórica del triunfo electoral del Frente Amplio sobre el bipartidismo tradicional era más o menos fácil atribuir esas oscilaciones a los intereses competitivos entre las respectivas clases dominantes. Básicamente por el control exclusivo del acceso portuario hacia el interior.
La aparición de la candidatura de Mujica con su historia de lucha y su estilo llano, sin embargo, renovó la fe en una inminente corrección de esa primera experiencia fallida. Su aparición en el acto proselitista en el Luna Park fue seguida al detalle por algunas radios como si fuera un acontecimiento de la política propia. Esta nota del Dr. Ciapuscio es buen ejemplo de ese clima y disposición. Ni dio el tiempo para que fuera publicada que una filtración periodística volvió a poner la nota discordante. ¿Habrá que admitir nomás, el predominio de las diferencias por sobre la fraternidad?





caricatura excelente.
arges y urus: vecinos, hermanos, amigos y su amor-odio como en toda familia.
si estuvieran lejos, se echarían de menos.
Comment by frank h. — September 27, 2009 @ 12:25 pm