Page copy protected against web site content infringement by Copyscape Gloria Mundi :: Lula y Brasil: “El secreto de mi éxito” :: October :: 2009

Lula y Brasil: “El secreto de mi éxito”

October 13, 2009

Lula_Brasil

No, no tengo ese secreto, pero es un título con buen gancho. Donde sí se dan una variedad de razones para que se hable tanto de esta dupla es en este artículo al que corresponde la ilustración. De ente los datos aportados, hay dos que me interesan porque aluden -sin explicitarlo- a dos condiciones históricas poco dimensionadas habitualmente. 

 Uno de esos datos es la menor centralización geográfica del poder político en Brasil que en Argentina. El otro es la alianza preferencial con EE.UU. desde la 2ª Guerra Mundial. Sospecho que ambos tienen que ver con las circunstancias que mantuvieron al Brasil a la zaga nuestra hasta hace 60 años y se transformaron en ventajas desde entonces.

El federalismo de Brasil está ligado a la temprana formación de distintas élites coloniales, dedicada a diferentes productos de exportación cada una, sucediéndose en el predominio sin dejar de competir entre sí. Es lo que se conoce como "ciclos del palo brasil, del azúcar y del café", a lo que hay que sumar la minería. Frente a esta falta de unidad de las clases dominantes adquiere fuerte autonomía la burocracia estatal (formada y nutrida durante la radicación temporaria de la casa real portuguesa) encargada de negociar entre los sectores. La tardía independencia y abolición de la esclavitud configura una sociedad muy desigual y poco integrada.

En la Argentina, en cambio, tras las guerras civiles se conforma una clase dominante unificada en torno a la complementación agropecuaria con el capitalismo europeo (británico en primer lugar) y el puerto único. El Estado, así, se reduce a poco menos que otra de las ramas de negocios de esta élite diversificada y padecerá luego los avatares de ser, apenas, un instrumento en la disputa distributiva. El aporte europeo de capitales y población necesarios para ocupar las actividades subsidiarias a ese esquema dependiente (chacareros, ferroviarios, comercio, etc) generó los caracteres secundarios de una semejanza superficial con la metrópolis. Espejismo de una futura sociedad plenamente industrializada cuya realización era contradictoria con ese esquema complementario iinicialmente exitoso (para la clase dominante).

La decadencia europea y el ascenso estadounidense al predominio mundial invirtió las ventajas relativas de la Argentina y el Brasil. La primera intentó aferrarse inútilmente a una potencia en decadencia (motivo real de la neutralidad en la guerra) hasta ser liquidada por el competidor norteamericano. Por las razones inversas se cimenta la alianza del Brasil con la nueva potencia en la fundamentación de su industria (siderúrgica de Rio Doce). Y será el Estado la fuerza impulsora de la transformación de los "fazenderos" cafetaleros (y algunos inmigrantes) en la burguesía industrial paulista. Proceso de transformación eludido por la clase dominante argentina intentando forzar desde el Estado (por asalto militar o cooptación menemista) la financiarización  de la economía y destruyendo la base industrial del poder sindical. Un callejón sin salida donde nos estrellamos en 2001-2.

Con esta perspectiva tal vez se comprenda mejor lo absurdo (y perverso) de quienes agigantan los logros del vecino para cuestionar, por contraste, los supuestos defectos de las gestiones kirchneristas desde el mismo diario desde el que impulsaron la involución del país.Y así, también hay que valorar el lance provocador de Rollo Tomasi (Lucas Llach) desde el propio "vientre del monstruo", como diría el viejo José Martí.

 

2 Comments »

The URI to TrackBack this entry is: http://gloriamundi.blogsome.com/2009/10/13/lula-y-brasil-el-secreto-de-mi-exito/trackback/

  1. “No, no tengo ese secreto, pero es un título con buen gancho. Donde sí se dan una variedad de razones para que se hable tanto de esta dupla es en este artículo al que corresponde la ilustración. De ente los datos aportados, hay dos que me interesan porque aluden -sin explicitarlo- a dos condiciones históricas poco dimensionadas habitualmente.
    Uno de esos datos es la menor centralización geográfica del poder político en Brasil que en Argentina.”

    Esta es una consecuencia directa de la diferente distribuciòn de la poblaciòn. Ver mi comentario abajo. Ninguna de las areas pobladas, en pasado, era suficientemente poderosa para afirmar, en el Brasil, la sua predominancia sobre el resto del pais.

    “El otro es la alianza preferencial con EE.UU. desde la 2ª Guerra Mundial. Sospecho que ambos tienen que ver con las circunstancias que mantuvieron al Brasil a la zaga nuestra hasta hace 60 años y se transformaron en ventajas desde entonces.
    El federalismo de Brasil está ligado a la temprana formación de distintas élites coloniales, dedicada a diferentes productos de exportación cada una, sucediéndose en el predominio sin dejar de competir entre sí.”

    Este, en mi opinion, es un efecto, no una causa. La causa primaria es la mayor – y mejor - distribuciòn de la poblacion brasilera en el territorio, las mayores distancias entre las areas pobladas y la diferencias de recursos entre ellas. En mi opiniòn, Argentina siempre sufriò, y sigue sufriendo – aunque si siempre menos - de la desequilibrada concentraciòn de poblaciòn en Buenos Aires, que tuvo – y tiene - como efecto directo la concentraciòn de poder economico, y politico, en una sola – y reducida – area geografica.

    “Es lo que se conoce como “ciclos del palo brasil, del azúcar y del café”, a lo que hay que sumar la minería. Frente a esta falta de unidad de las clases dominantes adquiere fuerte autonomía la burocracia estatal (formada y nutrida durante la radicación temporaria de la casa real portuguesa) encargada de negociar entre los sectores. La tardía independencia y abolición de la esclavitud configura una sociedad muy desigual y poco integrada.
    En la Argentina, en cambio, tras las guerras civiles se conforma una clase dominante unificada en torno a la complementación agropecuaria con el capitalismo europeo (británico en primer lugar) y el puerto único. El Estado, así, se reduce a poco menos que otra de las ramas de negocios de esta élite diversificada y padecerá luego los avatares de ser, apenas, un instrumento en la disputa distributiva. El aporte europeo de capitales y población necesarios para ocupar las actividades subsidiarias a ese esquema dependiente (chacareros, ferroviarios, comercio, etc) generó los caracteres secundarios de una semejanza superficial con la metrópolis. Espejismo de una futura sociedad plenamente industrializada cuya realización era contradictoria con ese esquema complementario iinicialmente exitoso (para la clase dominante).”

    No se opinar si el estado fue, en Argentina, apenas una “rama” de negocios de la èlite dominante. Mas creo que el erro principal de esa èlite fue el de no comprender como realizar el proceso de industrializaciòn y modernizaciòn del pais. No comprendiò que, en algun momento, el pais debia abrirse a la competiciòn internacional para aprender a caminar con sus proprias piernas, en un mercado que iba siendo siempre mas internacional y global.
    Intentando proteger a los sectores improductivos del pais, ya fueran privados o estatales, en vez de conservar algo, se perdiò todo lo bueno que habia. Los cambios que se intentaron con los Chicago’s boys en los ’90, aunque se admita que eran los que se necesitaban (y probablemente no lo eran, porque demasiado radicales), no podian acabar que en una bancarrota epocal. Porque el tejido social, cultural, y mental del pais no estaba en condiciones, simplemente, de aguantarlos.

    “La decadencia europea y el ascenso estadounidense al predominio mundial invirtió las ventajas relativas de la Argentina y el Brasil. La primera intentó aferrarse inútilmente a una potencia en decadencia (motivo real de la neutralidad en la guerra) hasta ser liquidada por el competidor norteamericano. Por las razones inversas se cimenta la alianza del Brasil con la nueva potencia en la fundamentación de su industria (siderúrgica de Rio Doce). Y será el Estado la fuerza impulsora de la transformación de los “fazenderos” cafetaleros (y algunos inmigrantes) en la burguesía industrial paulista. Proceso de transformación eludido por la clase dominante argentina intentando forzar desde el Estado (por asalto militar o cooptación menemista) la financiarización de la economía y destruyendo la base industrial del poder sindical. Un callejón sin salida donde nos estrellamos en 2001-2.”

    No creo que el ascenso de EE.UU. al predominio mundial tiene algo que ver con la inversion de las ventajas (cuales?) relativas de la Argentina y el Brasil.

    Ademàs, en Argentina, como en Brasil, y hasta hoy en dia, el Estado no es una fuerza impulsora de transformaciòn, sino una fuerza que obstacula y retrasa el proceso de transformaciòn.

    No solamente con la corrupcion y la falta de transparencia. Sino tambien con el aumento, en vez de la disminucion, de los tramites burocraticos que hay que cumplir.

    Un simple ejemplo (experiencia personal).

    Estoy montando una empresa de capital extranjero en Brasil. Es mandatorio declarar la actividad de la empresa. A esa actividad el CONCLA, es decir la Comisiòn Nacional de Clasificacion, asigna un codigo. Esos codigos son tantos y tan detallados, que el resultado es que si una persona quiere abrir una libreria, con un bar e una venta de CD, esa persona està obligada a constituir tres empresas diferentes, porque los codigos son diferentes.

    Y esto conlleva tres contabilidades diferentes, tres planteles de personal diferentes, tres balances diferentes, etc. Una locura cosmica.

    “Con esta perspectiva tal vez se comprenda mejor lo absurdo (y perverso) de quienes agigantan los logros del vecino para cuestionar, por contraste, los supuestos defectos de las gestiones kirchneristas desde el mismo diario desde el que impulsaron la involución del país.Y así, también hay que valorar el lance provocador de Rollo Tomasi (Lucas Llach) desde el propio “vientre del monstruo”, como diría el viejo José Martí.”

    Bob, te pido el favor de formatear el texto para que sea legible. Gracias.
    Mario

    Comment by Mario Giardini — October 21, 2009 @ 3:29 pm

  2. Mario: antes que nada quiero agradecerte por el detalle de tu comentario.

    Creo que la distribución de la población en Brasil fue posible por las distintas oportunidades regionales de producción que atrajeron inversiones y trabajadores a cada una.
    Hasta la mitad del s.xix, la Pampa Húmeda tenía menos población que el Interior artesanal tradicional (aunque el puerto único concentraba el poder). La ganadería ocupa poca mano de obra. Recién cuando empieza la agricultura extensiva llegan los inmigrantes y cambia el balance demográfico.

    En las dos primeras décadas del s.xx Argentina era el mayor receptor de inversiones británicas fuera del Imperio (50% de toda Latinoamérica). Esa era su ventaja comparativa frente al Brasil hasta la crisis del ‘30 (la Segunda Guerra sólo acentuó las decadencia de esa relación simbiótica con Gran Bretaña).
    Pero como no había otras élites -con otros proyectos- que le disputaran el poder a la bonaerense, ésta pudo forzar al Estado a proteger sus ingresos absolutos aunque la torta había disminuído (tratado Roca-Runciman de 1935) y se negó a desviar una parte para la industria (fracaso del Plan Pinedo en 1940) que perjudicaba a la industria inglesa, su comprador de carne.

    La reacción a este egoísmo de clase fue el populismo peronista. Tal vez por eso el varguismo en Brasil no penetró tan profundamente en la clase obrera brasileña: el Estado no había caído en manos de una oligarquía egoísta.

    Aún así reconozco que la burocracia también pesa allí. Pero el apoyo estatal (créditos) favorece la diversificación de negocios.

    Un abrazo.

    Comment by Bob Row — October 21, 2009 @ 7:54 pm

RSS feed for comments on this post.

Leave a comment

Line and paragraph breaks automatic, e-mail address never displayed, HTML allowed: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>