Hitchens and the "New Atheism" English versión here
Esta caricatura la hice algunos meses atrás para ilustrar esta nota, pero no me decidía a postearla hasta que la muerte de Hitchens (un periodista y polemista inglés muy famoso en EE.UU.) me permitió conocer algunos detalles y entender mejor las conflictivas posiciones de este grupo. Enarbolando el estandarte de la Ilustración y usando a Darwin como ariete contra el retorno de la religión a las aulas (como teoría del "Diseño Inteligente" de la vida), estos ateos militantes (el término inglés "atheists" es más gráfico de su actitud) son, sin embargo, defensores del liberalismo económico y en algunos casos -el de Hitchens en particular- de la criminal intervención militar norteamericana en Irak y contra toda "tiranía opresiva"(es decir, islámica).
La parábola de Hitchens era un acertijo: de militante de un partido trotskista inglés a la Casa Blanca de Bush Jr., su punto de inflexión parece haber sido la hesitante respuesta de la izquierda europea ante la "fatwa"(condena a muerte) lanzada por el ayatolla Jomeini contra el escritor Salman Rushdie en 1989 por sus ofensas al Islam. Su sentido de urgencia parece haber sido tan apremiante que en 1990 se había opuesto a la primera (y legítima) Guerra del Golfo, cuando Hussein era el dique (dictadura laica) contra el fundamentalismo religioso iraní. En 2003, en cambio, parece haberse convencido de la necesidad de empezar en Irak con la tarea de llevar "la Libertad y la Democracia" a todo el Medio Oriente. El resultado, ya sabemos, fue la muerte de cientos de miles de vidas inocentes, el caos y el florecimiento del terrorismo fundamentalista, precisamente allí donde antes no existía o estaba reprimido.
Ya dos años atrás me había sorprendido la agresividad con la que estos modernos darwinianos atacaban a la religión y las "pseudociencias" (incluídos Freud y Marx). Una serie de conferencias en Chile para el aniversario de Darwin lo ponían bien en claro. Así, la inventora de la "Psicología Evolucionista" Leda Cosmides, pretendía explicar las conductas económicas del presente como la herencia genética de la especie durante el proceso de hominización por selección natural: los hombres salen a "cazar" negocios mientras las mujeres "recolectan" compras en el shopping. El ridículo postulado remataba con el consejo de que "cambiar el mundo está bien, pero teniendo en cuenta a Adam Smith antes que a Marx". Para mí, esto es "darwinismo social" disfrazado; Spencer, no Darwin.

Durante el siglo siguiente a la publicación de "El Origen de las Especies", el Evolucionismo había sido abrazado por el movimiento socialista como fundamento científico del cambio social progresivo. La religión quedaba relegada a los reaccionarios e hipócritas. Pero con la expansión colonial del Imperialismo algo cambió: las ganancias obtenidas con la explotación de los recursos de las colonias pudo empezar a gotear hacia los obreros de los países centrales mientras los "pueblos atrasados" eran explotados con la excusa de llevarles "la civilización" con la complicidad de una casta local privilegiada.
Con el tiempo, surgieron grupos intelectuales que buscaron una vía independiente para democratizar las ventajas tecnológicas occidentales. Frente a la alianza de las élites indígenas con las potencias capitalistas, quedaban dos opciones: alguna forma de nacionalismo laico-socialista o un renacimiento religioso modernizante.
En ninguna parte este conflicto fue más claro que en Medio Oriente. Durante las décadas del 50 al 70 los intentos del primer tipo fueron implacablemente combatidos por Occidente; desde el moderado Mossadegh en Irán hasta el belicoso Nasser en Egipto, mientras se financiaba a sus adversarios religiosos. El resultado fue el florecimiento del sectarismo religioso islámico: Khomeini, la Hermandad Musulmana, Hamas, Hezbolla, el Talibán, Al Qaeda, etc. y un renacimiento paralelo del fundamentalismo "judeo-cristiano" en Occidente, teorizados oportunamente como "Choque de las Civilizaciones".
Gente como Hitchens y sus amigos neo-darwinistas se sintieron honestamente horrorizados por la perspectiva de ser barridos por el tsunami religioso y salieron a luchar por la herencia de la Ilustración sin dejar de ponerse del lado del Imperialismo y el Capitalismo Globalizado contra el terrorismo islámico. Su ceguera les impide ver su parte de responsabilidad en la radicalización de las masas bombardeadas ante la continua agresión recibida. El fracaso de los "Nuevos Ateos" es el de quienes quieren comer la torta y conservarla entera. Es decir: disfrutar de los beneficios del Capitalismo Globalizado y conservar impoluto el pensamiento libre al mismo tiempo.